VI Jornada Data Feminism: feminismo de datos frente a la desinformación en la era de la IA

La VI Jornada Data Feminism, celebrada el 26 de junio a La CIBA, en Santa Coloma de Gramenet, reunió expertas del mundo académico, el periodismo, las administraciones públicas, la investigación y la innovación social para abordar uno de los grandes retos democráticos actuales: el impacto de la desinformación sobre los derechos de las mujeres y el papel de los datos abiertos, la inteligencia artificial responsable y el feminismo de datos para hacer frente.

Bajo el título “Feminismo de datos frente a la desinformación en la era de la IA”, la jornada situó el debate en la intersección entre tecnología, democracia y derechos de las mujeres. El acto puso de manifiesto que la desinformación no es solo un problema comunicativo, sino también político, social y tecnológico, con efectos directos sobre la confianza en las instituciones, la calidad del debate público y la capacidad de las políticas públicas para dar respuesta a las desigualdades.

La alcaldesa de Santa Coloma de Gramenet, Mireia González, dio la bienvenida a la jornada destacando el valor de los datos como un elemento de salud democrática, tanto para mejorar las políticas públicas como para defender los derechos de las mujeres. Remarcó la importancia que instituciones, entidades y ciudadanía trabajen conjuntamente para construir conocimiento público fiable, accesible y útil para la acción.

María José Rementería, líder del programa Bioinfo4Women del Barcelona Supercomputing Center, fue la encargada de la conferencia inaugural. Rementería advirtió que, con la IA, “cada vez es más fácil” generar desinformación en imágenes, textos y videos y no siempre llega de canales desconocidos o malintencionados: “La desinformación puede llegar de personas próximas. Cuando nos llegan las cosas de buena fe podemos contribuir a difundirla”.

La ponente alertó que muchas narrativas desinformativas buscan generar desconfianza contra las instituciones y alimentar un descontento en la población. Ante este escenario, insistió en no compartir contenidos sin comprobar las fuentes y recordó que “queda mucho por hacer” a nivel legal.

Lourdes Muñoz, directora de Iniciativa Barcelona Open Data, remarcó que la tecnología y los datos tienen que estar al servicio de la igualdad y no reproducir las desigualdades existentes. En este sentido, defendió la importancia de construir herramientas basadas en datos reales, contrastables y contextualizadas, capaces de combatir la desinformación y generar conocimiento útil para las políticas públicas.

Narrativas desinformativas contra los derechos de las mujeres

La primera mesa redonda analizó la construcción de los discursos contra el feminismo y el impacto que tienen en el sistema democrático y comunicativo. Carmen Domingo, filóloga, escritora y ensayista, explicó que las narrativas antifeministas no triunfan porque sean verdaderas, sino porque “son simples, fáciles de reproducir y disponen de canales para amplificarse”. Alertó sobre el mecanismo de “convertir la anécdota en norma” y señaló que estos discursos apelan a emociones como el miedo y el enojo, amplificando una sensación de pérdida en los hombres. Domingo recordó que los datos son imprescindibles, pero que entendemos el mundo a través de relatos. Por eso, el reto no es solo obtener evidencias, sino conseguir que estas puedan competir con los relatos desinformadores.

Virginia Pérez Alonso, periodista y directora de infoLibre, profundizó en el impacto de la desinformación en el sistema de comunicación democrático. Según ella, los datos tienen que permitir “comprobar, fiscalizar y responder”, pero advirtió que la desinformación necesita altavoces: plataformas que la legitiman, actores políticos que la difunden y marcos simples y agresivos que presentan los derechos como excesos y el feminismo como una amenaza.

Pérez subrayó que la respuesta no puede limitarse al desmentido constante: “Cuando todo es discutible, todo queda reducido a opiniones enfrentadas, y parece que todas valgan lo mismo. Es aquí cuando la desinformación se convierte en un problema democrático”. También destacó el silencio que produce la desinformación, especialmente sobre las mujeres que participan en el espacio público y que saben que pueden ser atacadas cuando opinan, publican o intervienen.

Datos abiertos e IA responsable para la democracia

La segunda mesa redonda puso de manifiesto que los datos no son neutros, sino que responden a decisiones sobre qué se recoge, qué se deja fuera, cómo se clasifica y quienes tienen capacidad para interpretarlos. Mireia Fernández-Ardèvol, catedrática en Ciencias de la Información y de la Comunicación, advirtió que “reproducimos las desigualdades de forma automática a través de la IA”. Según ella, cada vez más, la lucha pasa también por ser visibles y tenidas en cuenta por los sistemas automatizados que toman decisiones. La ponente también alertó sobre las desigualdades que puede generar el acceso a la inteligencia artificial generativa, que pueden profundizar nuevas brechas sociales y de género.

Karma Peiró, periodista, presentó reflexiones vinculadas a su proyecto UNTWIST y remarcó el poder de las mayorías en la tecnología. Destacó la necesidad de deshacer los nudos de la desinformación a partir de datos, evidencias y perspectiva de género. Según argumentó, UNTWIST quiere ser una guía útil para responsables políticos para que puedan enfocar ideologías y problemáticas de género a menudo desatendidas.

Herramientas y proyectos de datos contra la desinformación

La tercera mesa redonda presentó iniciativas que permiten pasar del diagnóstico a la acción. Los datos abiertos, las visualizaciones interactivas y las metodologías de análisis pueden transformar información dispersa en conocimiento útil para instituciones, equipos técnicos, medios y ciudadanía.

Maria Freixanet, politóloga e investigadora, remarcó que el reto no es solo construir el dato, sino también comunicarlo y generar sensibilización pública. Esta fue una de las ideas centrales de la jornada: los datos, por sí solos, no transforman la realidad si no van acompañados de contexto, interpretación y capacidad de incidencia.

Laia Garrigó, técnica de DataWomen, presentó la herramienta de datos sobre violencia machista en España DatosxViolenciaxMujeres, orientada a informar sobre el impacto de la violencia contra las mujeres y los recursos públicos existentes. Explicó que el objetivo principal de la herramienta es “generar un debate público basado no en creencias y opiniones, sino en información contrastable”. También defendió que la alfabetización en datos es una pieza fundamental en la lucha contra la desinformación.

Conclusiones: datos, contexto y democracia

En conclusión, Lourdes Muñoz sintetizó la jornada a partir de un triángulo clave: tecnología de datos, desinformación y democracia. Se habían compartido miradas científicas, técnicas, periodísticas e institucionales, todas ellas con una mirada crítica orientada a la defensa de los derechos de las mujeres. Ante la desinformación, que a menudo busca disciplinar y expulsar voces del espacio público, el feminismo de datos ofrece herramientas para generar relatos, información y empoderamiento.

La VI Jornada Data Feminism concluyó con una idea compartida: combatir la desinformación exige datos abiertos, pero también mirada crítica, responsabilidad tecnológica, alfabetización en datos y compromiso democrático. Solo así será posible construir herramientas digitales más igualitarias, capaces de defender los derechos de las mujeres y fortalecer una opinión pública basada en evidencias.

Podéis recuperar la jornada completa en este enlace.

VI Jornada Data Feminism